miércoles, 6 de febrero de 2013
Casa de naipes
Es extraño. Por qué que estoy rota por dentro, que odio no haber conseguido lo que quería y luche. Pero estoy exóticamente: tranquila. Después de la primera vez haber explotado con todo y llorado hasta no dar más, dar golpes y cometer locuras. A los dos días tengo una paz tan extraña que hasta verme al espejo me da miedo, porque siento que en cualquier momento explotaré en alguna tontería. ¿Por qué será? Porque sé que el dolor está, pero no quiere salir. Quizás maduré. Quizás lo tenía tan claro que no me sorprende. Quizás sea hora de avanzar. O simplemente es porque ya sé que sucederá en un futuro gracias a las mismas señales que marcaron el principio. Que las energías y la paciencia están de mi lado junto con la superación personal; A diferencia del pasado. Aunque todo eso no calma mi miedo de que esta pequeña casa de naipes que se está manteniendo firme, se caiga de un soplido.
miércoles, 23 de enero de 2013
Nadie puede comprenderlo.
La compresión es tan común ¿Quien mejor que tú puede comprender el dolor que soportas? porque además de ser un dolor es una angustia. Nadie puede comprender aquello sin estar en esa misma situación ¿Cuantas veces no hemos pensado todos lo mismo? Es por eso que son con los dedos de una mano los que saben lo que soporto: y ninguno de ellos tiene las palabras de aliento que necesito, mejor dicho, son vacías o aumentan mi pena. Porque nadie se metería en ese lío en mi lugar. Porque nadie soportaría lo que yo he hecho. Y sé que lo que hago no es lo mejor, pero es lo que me nace hacer, sino fuera así no sería yo.
Y nadie entiende por que lloro cada noche. Porque me torturo con música cada día, porque simplemente sigo ahí para alguien, que desde fuera se ve, que no está para mi y a veces yo también lo veo. Pero no saben los otros momentos felices, porque siempre cuento lo malo, porque lo malo es lo que duele.
Porque el que esté donde estoy es por llegar al final del camino, y es por eso que nadie que no esté en mi posición podrá entender lo dispuesta que soy a soportar por amor.
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Monólogo
martes, 22 de enero de 2013
Metas nuevas desde el regreso.
Estoy enojada, no, frustrada: no lo sé. Sí, quería participar de ello, quería sentirme importante y querida de nuevo. Volví por una razón; que era recobrar mi forma de escribir, y lo hice, pero quiero ir por más conseguir más que todo ello tanto en premios, como en reconocimiento y cariño. Obviamente todo eso aparte de la exigencia personal que buscaba.
Pero no importa: lo conseguiré a mi modo con el tiempo justo y no fallando en lo demás. Tengo que poder, ya lo verán todos.
Pero no importa: lo conseguiré a mi modo con el tiempo justo y no fallando en lo demás. Tengo que poder, ya lo verán todos.
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Decisiones,
Desahogo,
Deseos
lunes, 31 de diciembre de 2012
Reflexión del 2012
Meditaciones de final de año,
como siempre, jamás me han gustado; encuentro que por un pesimismo propio es
deprimente ver que no cumplí todas mis metas. Más que las cosas buenas. Aunque
eso cambia escribiéndolo al mismo tiempo.
Se ha generado y dado el
inicio a una nueva etapa de mi vida; universidad, madurez y búsqueda de
independencia, son los hechos que la han marcado. La universidad pudo dárseme mejor.
Nunca me sentí preparada
realmente –tampoco es como si todo el mundo entre preparado a la universidad, después
de todo-. Sin embargo, el interior de mi creí que lo haría mejor en medio de la
presión. Fui descuidada, me confié más de una vez y cuando me esforcé fue
demasiado tarde. Pero a pesar de ello, no me he retrasado y no he tenido
problemas con la carrera en sí misma, solo aquello que es conocimiento de
bachillerato “básico” que no tiene trascendencia en mi carrera. Superé la
prueba personal con respecto a mi primer ramo de educación, con dificultades en
un principio, pero repuntando finalmente.
Madurez, a fines del año pasado noté como iba madurando. Hoy, realmente considero que es un hecho. Los infantilismos que antes me caracterizaban demasiado, son esporádicos y jugueteos de mi parte. Las vestimentas han cambiado de tipo y estilo, ahora hasta me ha dado por aprender a usar zapatos de taco en verano por estética, quién lo diría ¿no? Puedo discutir y controlar mis sentimientos, ser más objetiva, no dejarme llevar en exceso y pensar antes de actuar –aunque obviamente eso no siempre es en todos los casos y no quiere decir que siempre de buenos resultados-.
Madurez, a fines del año pasado noté como iba madurando. Hoy, realmente considero que es un hecho. Los infantilismos que antes me caracterizaban demasiado, son esporádicos y jugueteos de mi parte. Las vestimentas han cambiado de tipo y estilo, ahora hasta me ha dado por aprender a usar zapatos de taco en verano por estética, quién lo diría ¿no? Puedo discutir y controlar mis sentimientos, ser más objetiva, no dejarme llevar en exceso y pensar antes de actuar –aunque obviamente eso no siempre es en todos los casos y no quiere decir que siempre de buenos resultados-.
Y fuera de esto, me he
planteado la búsqueda de mi propia independencia, obviando las circunstancias
complejas y ridículas.
Perdí, gané, perdí y volví a
ganar a finales, para caer en dudas que deben aclararse. Espero y tengo
esperanzas de lo mejor, a pesar de lo pesimista que puedo ser por una mala
señal.
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Reflexiones
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